Un buque cisterna ruso de 277 metros, dañado por explosiones desde el 3 de marzo, lleva 15 días a la deriva en Mediterráneo con 700 toneladas de combustible y gas, riesgo de catástrofe ambiental.
Moscú acusa drones ucranianos; continúan explosiones, fugas e incendios. A 50 millas de Malta, con especialistas. María Zajarova dice Moscú controla pero estados cercanos responsables.
Ecologistas advierten daños en zona biodiversa.