Una banda de delincuentes entre tres y cuatro personas torturó y finalmente asfixió a Andrés Serviños, un jubilado de 54 años, en su casa de un barrio donde vivía solo desde la muerte de su padre hace meses. Los ladrones ingresaron por el fondo a través de una propiedad abandonada lindera, forzaron una reja y lo atacaron durante la madrugada del viernes, causándole heridas en piernas, golpes en el cuerpo y muerte por opresión en cuello, boca y nariz según la autopsia.
La hermana de Andrés descubrió el cuerpo atado de pies y manos a la mañana siguiente cuando fue a visitarlo, encontrando la reja abierta y la puerta del comedor entreabierta. Los vecinos no escucharon nada pese a la hora, alrededor de las 3 de la mañana, y describen a la familia como ejemplar de inmigrantes españoles e italianos que se cuidaban mutuamente.
La misma banda había torturado días antes a una jubilada de 89 años en su casa usando llama de vela en los dedos para robarle, movilizándose en un Renault Fluence. Detuvieron a Víctor Sequeira de 42 años en Mataderos, Buenos Aires, manejando ese auto inhibido que intentó vender en Marketplace con nombre falso; le secuestraron el vehículo, celulares y una gorra amarilla vista en videos de los asaltos.
La policía rastrea cámaras y allanó su domicilio secuestrando más teléfonos para identificar a los otros tres prófugos. Los investigadores creen que buscaban dinero que no existía, aplicando torturas extremas para "ablandar" a las víctimas.