Alfredo Leuco transmite en vivo desde el edificio en Ramat Gan donde un fragmento de misil con bomba racimo destruyó completamente un departamento en la esquina del primer piso, sin causar víctimas porque los residentes cumplieron el protocolo y se refugiaron durante la alerta. Vidrios estallados por onda expansiva cubren el suelo, árboles dañados, piedras esparcidas y rejas dobladas en pisos superiores.
Especialistas de bomberos, policía y Magen David Adom perician el lugar con linternas y celulares para analizar el fragmento explosivo, mientras evacúan el edificio entero y realojan a vecinos en hoteles. Leuco entrevistó al jefe de bomberos, familia afectada arriba y al intendente, todos confirmaron ausencia de heridos gracias a los refugios.
Explica que llegaron primeros por casualidad, cubriendo muerte previa de dos ancianos a la vuelta por otro fragmento. Detalla mejoras en refugios públicos: puertas blindadas gruesas contra ataques terrestres, cunas para bebés, colchones, espacios para mascotas y provisión de agua para estancias prolongadas, evitando colas en supermercados.
El barrio es residencial de clase media con muchos estudiantes argentinos por alquileres baratos cerca de Tel Aviv. La cobertura muestra el horror de ataques a civiles con bombas racimo prohibidas, que dispersan submuniciones en área de cancha de fútbol.
Irán califica los misiles como venganza por muerte de líderes como Ali Larijani, brazo de Guardia Revolucionaria.