En el 34° aniversario del atentado a la Embajada de Israel el 17 de marzo de 1992, sobreviviente Víctor Nissenbaum relata su experiencia en Arroyo 910: entró a las 14:40, sintió estruendo, quedó bajo escombros creyendo ciego, ayudó heridos pese a tener 24 años.
Describe el lugar como segundo hogar destruido como Irak; superó síndrome del sobreviviente para dar testimonio y pedir justicia, evitando olvido del terrorismo en Buenos Aires. Exige difusión para generaciones jóvenes.
Acto con autoridades y sobrevivientes; Corte Suprema sigue investigando posibles responsables en ausencia.
29 muertos y cientos heridos en explosión que cambió su vida; honra memoria de compañeros.