La Unión Europea impuso sanciones a 13 personas rusas por su rol en la masacre de Bucha y campañas de desinformación contra la UE, restringiendo entrada y acceso económico.
Los sancionados incluyen altos mandos militares como el coronel general Chayko, excomandante del Distrito Militar Oriental responsable de operaciones en Bucha, y figuras mediáticas que justificaron la invasión.
La decisión se tomó en el Consejo de Asuntos Exteriores en Bruselas, coincidiendo con el cuarto aniversario de la matanza de civiles en Bucha tras entrada de tropas rusas, violando integridad ucraniana.