La Unión Europea y la OTAN priorizan la defensa propia ante amenaza de drones iraníes mejorados por Rusia, desplegando una flota liderada por el portaaviones francés Charles de Gaulle, fragata española Cristóbal Colón, destructor británico HMS Dragon y fragatas griegas y holandesas en el este del Mediterráneo y Turquía.
Christian Martínez desde Reino Unido explicó que Europa evita ofensiva en Ormuz para no afectar petróleo, aunque Trump critica su falta de colaboración, y la AIE liberó 400 millones de barriles para estabilizar precios. Se teme ataques terrestres israelíes o EE.UU. que podrían cambiar la postura.
En Europa preocupa células dormidas y lobos solitarios iraníes, con marchas pro-Ayatollah en Manchester aliando a LGTB y musulmanes pese a persecución homosexual en Irán. Martínez denunció campañas rusas de desinformación pagando periodistas, incluyendo argentinos, para viralizar propaganda.
Europa ve debilidad en fronteras abiertas y prioriza barreras antimisiles, con cautela por drones capaces de llegar 2500 km desde Irán.