Tamara Paganini, ex del primer Gran Hermano, cuenta que la experiencia adentro fue un "flash increíble" pese a tocar fondo al salir, con insultos callejeros y pánico que la llevó a disfrazarse de hombre con bigote postizo para evadir fama.
Recuerda fajear a Fernando con cabezazo por tocamiento sin consentimiento -hoy sería expulsión-, plantar cara a Alejandro en única pelea física, y formato más auténtico sin poses para cámaras 24/7, con menos visitas y transmisiones no diarias, reflejando sociedad sin filtros racistas o consentimientos estrictos.
Critica casting actual hipervariado con tiktokers y plantas, pero refleja sociedad; prefiere chabones como Brian por humor, aunque cuestionan su paternidad irresponsable con exes pidiendo renuncia; destaca fortaleza ganada al reconstruirse tras trauma.
Debate evolución: tiempos cambian, original lento hoy aburriría; expone verdades ocultas en cámaras constantes, con participantes como muestra social variopinta.