Cecilia Hiraola fue asesinada de siete balazos en San Isidro por un sicario en moto, en venganza porque vendió un BMW 2006 con fallas mecánicas a un hombre de country en Escobar que exigía devolución de 10.000 dólares.
El sicario, de José León Suárez, tenía tobillera electrónica por estar en prisión domiciliaria; cortó el dispositivo para cometer el crimen y escapó, pero fue detenido junto al comprador. Policía identificó la moto por cámaras.
Panel destaca fracaso del control de tobilleras electrónicas, ya que el sicario se movió libremente pese al monitoreo. No es crimen marginal: comprador vive en barrio privado.
Los tres involucrados están detenidos; caso impacta por ejecución y fallas en el sistema penitenciario.