El Club Atlético Rosario Central inició sumarios internos e investigación para identificar a los responsables que arrojaron más de una decena de muñecas inflables con la camiseta de Newell's a la cancha durante el partido contra Banfield en el Gigante de Arroyito.
El club emitió un comunicado repudiando los hechos, aclarando que estos actos ofensivos no representan el folclore ni los valores de la institución, que busca ser modelo. Panelistas cuestionan cómo ingresaron las muñecas, quién las infló y si hubo complicidad, estimando un costo de al menos 15 mil pesos cada una y una organización previa.
Se debate si califica como cultura de la violación según denuncias de abogadas feministas, o solo como gastada futbolera machista. Comparan con sanciones en Brasil o Europa por racismo, exigiendo expulsión de hinchas y posible intervención judicial si el club no actúa. La AFA no sancionará aún, pero Central está alertado de riesgos legales.
El Poder Judicial es criticado por no avanzar de oficio con imágenes, similar a casos de racismo en GH. Panel concluye que Central debe resolver internamente para evitar justicia externa.