La guerra en el Golfo Pérsico genera la crisis energética más grave reciente, con disrupción del 20% del petróleo y GNL mundial por paralización virtual del Estrecho de Hormuz, tres veces peor que 1973 y siete veces la de Ucrania.
Precios del Brent subieron 60% a 102 dólares el barril, gasolina EE.UU. 40% a 3,72 dólares/galón (cerca de umbral electoral 4 dólares), GNL 55% a 17 dólares/MMBTU; Irán responde asimétricamente pateando el mercado energético.
EEUU e Israel buscan anular capacidad militar iraní, pero Irán alarga el conflicto para victoria narrativa; escala limitada a tercera guerra Golfo, no mundial; volatilidad por seguros y ataques.
Argentina beneficia con exportaciones petróleo (más 1.100 millones dólares por cada 10 dólares/barril), reduce importaciones GNL; incertidumbre global afecta pese posición favorable.