Ricky Maravilla nació en Salta, quedó huérfano de padre a los dos años y a los cinco prometió a su madre salir de la pobreza estudiando para ser ingeniero y regalarle casa y auto.
Terminó la primaria en Salta, secundaria como electro técnico en Buenos Aires, rechazó trabajo en barco para no dejarla sola y comenzó a cantar zambas y chacareras con amigos en casas de familia.
Recuerda influencias folclóricas de Chalchaleros y Fronterizos, cantando a cambio de comida y algunos pesos.