Las ráfagas de viento destructivas superando los 80 km/h causaron destrozos masivos en Parque Lezama, donde reportero Santi Martela mostró árboles gigantes arrancados de raíz, troncos partidos y ramas esparcidas por todo el parque, incluyendo la plaza de juegos y cerca del monumento uruguayo.
Chapas de una obra en construcción frente al Museo Histórico Nacional volaron unos 120 metros hasta caer en el parque, mientras equipos del Gobierno de la Ciudad cortan troncos con motosierras y aspiran hojas para despejar veredas. Un vecino describió el fenómeno como "cola de un tornado" que duró solo dos o tres minutos y sacudió puertas y edificios sin romper vidrios.
En otros incidentes relacionados, bomberos de la Ciudad y el Grupo GER rescataron a un limpiavidrios atrapado en cuerdas por el viento en una torre de Puerto Madero, donde las ráfagas se intensifican por los edificios altos. Un choque entre dos vehículos en General Paz cerca de Parque Sarmiento genera corte parcial de tránsito hacia el Río de la Plata.
El meteorólogo Fernando Confesore explicó que no fue un tornado sino vientos derechos descendentes de tormentas, con corrientes de hasta 200 km/h que al impactar la superficie se desparraman linealmente causando estragos puntuales. La tormenta, que inició en el oeste como en General Rodríguez y Moreno donde voló el techo de un supermercado mayorista, ahora afecta Entre Ríos con lluvia copiosa en Urdinarrain bajo alerta amarilla del Servicio Meteorológico Nacional en litoral y norte.
En Villa Lugano, Julio Bazán reportó árboles partidos al medio en Plaza Granada en solo 5 minutos de temporal devastador cerca de las 14 horas, con municipales trozando troncos para limpiar. Aeroparque se normalizó sin desvíos, aunque Ezeiza tuvo algunos por ráfagas más fuertes.