Los panelistas destacaron la escasa movilización en la salida de Cristina Fernández de Kirchner de su casa en San José 1111, con apenas menos de mil personas según estimaciones, comparado con multitudes anteriores como las 50.000 en 2016.
Faltaron gobernadores peronistas, la mayoría de intendentes y el bloque completo de diputados, aunque estuvieron el núcleo duro reducido con Germán Martínez, Anabel Fernández Sagasti, Eduardo Valdés, Máximo Kirchner, Mayra Mendoza y Julián Álvarez en roles secundarios. AXEL KICILLOF apoyó vía tuit criticando al "partido judicial" y al gobierno de Milei pero no asistió, priorizando su carrera política en La Plata.
Juan Grabois llegó en moto de aplicación para acompañarla. En la causa Cuadernos, Julio De Vido pidió domiciliaria desde Ezeiza alegando diabetes e hipertensión, diciendo "prefiero morirme en mi casa", negándose a declarar, mientras contrastan con la soberbia de Cristina en su casa.
Criticaron el acting de Cristina para condicionar jueces y mostrar poder residual, con solo 500 fieles incondicionales, mientras la gente "está en otra película".
Se burlaron de defensores como "Fronzo" (Bronzo) que la presenta como "presa política" y líder opositora proscripta.