El piloto Pablo de Salta, junto a su hija Sofi, completó la tasación y venta de objetos hereditarios náuticos de sus abuelos, un cronómetro marino Charles Froschmann de Inglaterra circa 1850 y un barómetro funcional bilingüe en español e inglés, por un total de 3 millones de pesos.
Pablo relató su sueño infantil de volar aviones visto desde la playa, su carrera desde los 20 años equilibrando familia y viajes, con Sofi organizando la casa; destacaron la herencia familiar ligada al mar y aire, tasador confirmó legitimidad por números de serie y uso para la reina con modelo 3051.
Los instrumentos datan de la revolución industrial y expansión británica, usados para medir tiempo y presión atmosférica en barcos a vapor; negociación bajó de 3.5 millones a 2.7 por deterioro, pero cerraron en 3 millones para el futuro de Sofi, quien bromeó sobre el olvido de Pablo y su rol centrado.
En 19 grados salteños, Pablo olvidó la pieza pero Sofi la trajo rápido; tasador elogió rareza en coleccionistas pese a caja rota, Pablo feliz por valor pese a no ser oro sino bronce.