El panel de El diario de Leuco profundizó en la causa Cuadernos de la corrupción, destacando que el dinero de las coimas ya había sido sacado del circuito cuando la justicia llegó, aunque quedan rastros de su existencia y lujo en la vida de Cristina Fernández de Kirchner.
Los arrepentidos, empresarios importantes con los mejores abogados, declararon voluntariamente bajo la ley del arrepentido sin extorsión posible, según los panelistas, y sus testimonios fueron respaldados por pruebas. Se mencionó que Stornelli confirmó que varios temían por su vida y pidieron protección, mientras Cristina acusa de mafia a Bonadio y Stornelli, reviviendo el operativo PUF para desacreditarlos, causa que ya fue sobreseída.
Se repasaron anécdotas de la ambición desmedida de los Kirchner desde Santa Cruz, como el mausoleo napoleónico de Néstor, la circular hipotecaria para quedarse con casas humildes y financiar política sin escrúpulos, y la actitud mafiosa con golpes a empleados. Cristina continuó el negocio familiar post Néstor, rastreando deudores del esquema.
El entorno de Cristina se enriqueció ilícitamente: Daniel Muñoz con 67 millones de dólares, Lázaro Báez comprando 10 veces la ciudad de Buenos Aires, secretarios y jardinero multimillonarios. Panelistas ironizaron su victimismo y negaron su pobreza, recordando allanamientos sin hallazgos masivos porque el dinero ya se lavó, y destacaron que ella finge demencia pero perdió su magia política.
Cristina usó la frase "la historia me absolverá" como Fidel Castro, propuso auditorías amplias rechazadas para dilatar, y admitió temor a prisión, mientras el panel celebró que la ley alcance a poderosos como ella, respetando garantías en juicios como Vialidad y Cuadernos.