El panel con Hernán Capielo, Silvina Martínez y Luis Gazulla analizó la indagatoria presencial de Cristina Kirchner en el juicio por cuadernos de la corrupción, destacando su victimización como más desesperada que nunca. Cristina repitió argumentos gastados de lawfare y mafias judiciales, sin refutar pruebas abrumadoras ni responder preguntas de rigor como estado civil o antecedentes, mostrando incomodidad ante el despoder.
Se debatió si llevaba tobillera electrónica visible, coincidiendo en que no se notaba y que entró sin esposas por prisión domiciliaria, generando enojo en penalistas por presuntos privilegios. Mencionaron preocupación familiar por Máximo Kirchner ante posible indagatoria, con clip donde reclama persecución a su familia comparado con impunidad kirchnerista previa.
Criticaron su relato de pobreza pese a accesorios de lujo: Rolex President oro 18k valuado en 28-30 mil dólares, cartera Dior por 5 mil dólares y iPhone último modelo, equivalentes a 142 salarios mínimos o 114 jubilaciones. Anticiparon respuesta exclusiva de Marcelo D'Alessio desde cárcel a acusaciones de Cristina sobre operación extorsiva junto a Bonadio y Stornelli, sobreseídos.
El análisis resaltó que Cristina no defendió contra pruebas como pericias caligráficas ni arrepentidos, enfocándose en conspiraciones fallidas en Vialidad. Mostraron clips de su llegada al tribunal, saludos a militantes y frases como si robé un PBI no estaría acá.