El panel de Tierra de nadie profundizó la crítica a la decisión del gobierno de dar de baja un millón de planes Volver al Trabajo (ex Potenciar Trabajo) a partir del 9 de abril, equivalentes a 78 mil pesos mensuales por beneficiario, sin empleo genuino ni alternativas viables, generando un ahorro cercano a un billón de pesos pero agravando la depresión de la economía urbana.
Los vouchers para capacitaciones resultan insuficientes, ya que no cubren traslados, viáticos, herramientas ni comida, y la infraestructura educativa no soporta capacitar a un millón de personas, equivalente a la mitad de los universitarios del país; panelistas denuncian que esto deja a familias sin el ingreso básico para un plato de fideos diario, con padres saltando comidas para alimentar hijos.
La medida se vincula directamente al avance del narcotráfico, convirtiendo a los beneficiarios en mano de obra barata para el narcomenudeo, mientras rubros como agro y energía prosperan pero construcción, industria y comercios colapsan; anécdotas de violencia extrema en Uruguay y Paraguay ilustran el riesgo de que Argentina se convierta en un país narco organizado.
Críticos como Moreno argumentan que sacar planes en recesión es castigo al pueblo sin demanda para generar empleo, mientras defensores ven beneficiarios como vagos que laburan en negro; el FMI presiona el ajuste, en medio de un Estado deficitario y corrupto según el debate.