Panelistas de Segunda mañana cuestionaron el funcionamiento del Poder Judicial argentino, destacando el Consejo de la Magistratura como lo peor de la Reforma Constitucional del 94 impulsada por Raúl Alfonsín, donde jueces arman listas políticas y se autojuzgan.
Denunciaron herencia de cargos judiciales como en monarquías, impunidad con juicios políticos manejados por pares, exenciones impositivas, extensiones de edad jubilatoria y horarios laborales reducidos, con anécdotas de empleados firmando por jueces.
Señalaron que el sistema controla al Poder Ejecutivo y Congreso pero carece de accountability, con jueces vitalicios por décadas pese a miles de pedidos de jury, y criticaron designaciones políticas y lentitud en causas populares.