Nelson Castro cerró su reporte en vivo desde un refugio en Tel Aviv explicando que la curva de ataques se mantiene estable en el día 18 de la guerra, con menos misiles de Irán y Hezbollah que al inicio pero persistentes diariamente, entre siete y nueve rondas por día.
Detalló que Irán y Líbano carecen de capacidad para dañar estructuras militares clave, lanzando ahora salvas menores de 10-15 misiles en lugar de cientos, pero generan tensión constante, muertes y alteraciones en la vida cotidiana pese al intento de normalidad.
Desde Ramat Gan, comparó el barrio con Palermo y recordó las muertes de dos ancianos por un misil previo con solo cinco minutos de alerta, insuficiente para movilidad reducida. La Guardia Revolucionaria iraní celebró el ataque como venganza por Larijani.
Agregó impactos económicos como suba de nafta, cancelaciones turísticas, licencias laborales y menor actividad nocturna; apoyo popular a la guerra pero con fastidio acumulado; repercusión de renuncia de Joseph Kent en EE.UU. criticando a Trump; y posición argentina de Javier Milei sin tregua.
La conexión finalizó deseando descanso al equipo de TN, destacando profesionalismo y esperanza en su sonrisa.