Miguel Granado, streamer que creció en Canal 9 con programas como No hay dos sin tres, habilitó líneas abiertas en su nuevo ciclo para recibir llamados de "haters", pero estos lo insultaron llamándolo "gordo", "cuca", "hijo de p***" y criticando su contenido repetitivo.
Granado toma los insultos con humor, recordando dinámicas similares en radio como Bobby Secopar, y el panel aplaude la ida y vuelta genuina versus audios pregrabados. Llamadas incluyen reclamos por ser "periodismo amarillo" y más agresiones verbales desde Santa Fe y Caballito.
Concluyen que es entretenido y auténtico, proponiendo replicarlo en otros programas.