En Malargue, Mendoza, Leandro Castro y familia crianceros convierten su parador turístico en Potimalal, junto al arroyo que alimenta Río Grande, en camping con cabañitas, trekking y cabalgatas.
Idea antigua para vincular ganadería de chivos con turismo; papá en veranada con animales, mamá hace empanadas, pasteles y tortas fritas de chivo malargüino, orgullo local con sabor inexplicable que hay que probar.
El chivo al horno, a las llamas o estofado destaca por costumbre auténtica del sur mendocino; mencionan libro de Daniel Ferrara con más de 50 recetas.
Lugar ofrece naturaleza, cielo claro y transformación de puesto familiar en atractivo turístico accesible por ruta 40 y 145.