La máxima goleadora del equipo femenino de fútbol de Irán, una jugadora de 34 años, regresó a Teherán tras pedir asilo político en Australia junto a otras seis compañeras.
Las jugadoras habían recibido asilo, pero cuatro volvieron previamente a Teherán por presiones y amenazas a sus familias, según fuentes periodísticas y diplomáticas.
Ella se había quedado en Australia hasta las últimas horas, cuando se la vio tomando un vuelo de regreso a su país en medio del contexto de guerra.