Joseph Kent, director del Centro Nacional Antiterrorista de EE.UU., renunció afirmando que no puede apoyar la guerra en Irán porque no representaba amenaza inminente y fue iniciada por presión del lobby israelí. Pidió a Donald Trump revertir el rumbo para evitar el declive nacional.
Juan Bellicou analizó la división en el movimiento MAGA: un sector duro, alineado con JD Vance, rechaza involucrarse en guerras ajenas contra promesas de Trump, mientras Marco Rubio apoya. La renuncia reaviva debates sobre si Israel arrastró a EE.UU. sin salida clara.
Andy Ibarra vinculó la guerra a estrategia energética contra China, encareciendo su petróleo de Irán y Rusia para frenar su innovación, aunque impacta negativamente la economía estadounidense en año electoral.