Jairo relata anécdota en Hamburgo tras pelea con productor griego por grabación en alemán: directivos lo llevan a restaurante en barrio rojo donde hay sexo en vivo mientras comen. Estaba en primera fila cuando pareja hace show erótico cerca de su mesa.
El hombre lo reconoce gritando "Jairo" durante el acto, casi eyaculando hacia él desnudo. Luego saludan post-sexo. Jairo grabó disco por fonética sin entender alemán, exigido como nativo.