Irán refuta categóricamente las versiones sobre que Mojtaba Khamenei viajó a Rusia para recibir tratamiento médico tras el asesinato de su padre el 28 de febrero. El embajador iraní en Moscú, Kazem Khalili, desmiente la información como falsa y parte de una guerra psicológica.
Khalili afirma que tales rumores son mentiras persistentes y cita proverbios iraníes sobre mentirosos con poca memoria. Periodistas destacan que no hay confirmación oficial de la muerte de Mojtaba, quien no se ha mostrado públicamente tras perder a gran parte de su familia en el ataque.
El Kremlin, a través de Dimitri Peskov, evita comentar el tema. Analistas advierten que en guerras la verdad es la primera víctima y recomiendan verificar hechos, ya que mostrar a figuras clave revelaría su ubicación a enemigos.