La inflación de marzo registra el número más alto de los últimos meses, según estimaciones de consultoras privadas, impulsada por aumentos en combustibles superiores al 8-9%, tarifas, transporte y alimentos, pese a promesas oficiales de que en junio o julio comenzaría con un cero.
El alza del petróleo por la guerra en Medio Oriente impacta localmente, pero se suman subas en precios esenciales que no bajan cuando los insumos caen. El inicio de clases agrava el panorama con aumentos en cuotas de colegios privados, librería e indumentaria escolar.
Panelistas destacaron que los argentinos sienten el peso diario con menos poder adquisitivo, mientras el gobierno distrae con otros temas.