Martín Murano, hijo de la asesina Gisela Murano, confirmó en entrevista que su madre causó entre siete y once muertes de mujeres mayores solitarias a las que estafaba con promesas de altos intereses, envenenándolas con tecitos y masitas cuando pedían devolución de dinero.
Explicó que no hubo autopsias ni denuncias porque vivían solas y nadie reclamó, mencionando casos en Barracas cerca del descuartizador Burgos, y posibles víctimas como Lita Landy. Reveló estafas como la suya en la sucesión de su padre, robando 190 lotes en Mar del Plata y propiedades con ayuda de un abogado anotado en la agenda de Gilla.
Detalló que falsificaron su firma en Córdoba pese a estar preso, perdiendo derechos, y que la causa prescribió hace 30 años. Carmen recordó nota previa hablando de siete muertes.
El panel lamentó la infancia de Martín oyendo esas historias para dormir y pidió tenerlo en estudio por su libro y verdad.