Una familia israelí, encabezada por Natali, reconstruye su casa en la frontera norte de Israel, completamente destruida por un rocket durante los ataques en la guerra contra Irán. La vivienda quedó con vidrios rotos, muebles destrozados, electrodomésticos y cables dañados, y un fuerte olor a quemado.
Natali contó en vivo a TN que ella y su esposo trabajan en la reparación con ayuda de vecinos, mientras sus cuatro hijas se niegan a volver por el terror vivido. Nadie resultó herido porque estaban afuera, pero el miedo persiste y no hay suficientes alarmas ni tiempo para refugiarse cuando suenan las sirenas.
En el estudio, periodistas destacaron el olor a quemado y la realidad de los ataques cotidianos. Discutieron la duración indefinida del conflicto, con Israel luchando por supervivencia, Irán prometiendo una solución definitiva y complejidades como elecciones en Estados Unidos.
Nelson Castro, desde Israel, detalló celebraciones en Irán por la muerte de Aliyani, posible responsable del programa nuclear, y la falta de un líder claro tras su eliminación, con el hijo de Ali Khamenei sin prestigio. Donald Trump mencionó líderes iraníes protegidos, pero no hay figura emergente en el régimen debilitado.