Los panelistas discuten cómo los narcos exponen a sus hijos, casas y negocios por el riesgo que representan, pero la policía evita actuar porque es complicado y el poder judicial mira para otro lado.
Explican que el dinero de la droga mueve mucho poder y compra voluntades, por lo que no hay intervención efectiva de las autoridades.
Concluyen que el dinero es poder y compra todo, cerrando el tema sin más preguntas.