Diego Cabot, periodista que destapó los cuadernos de la corrupción, calificó a Cristina Kirchner como profesional de la mentira durante su indagatoria en el juicio por esa causa. Cabot relató que, si pudiera preguntarle algo, le recriminaría por qué miente tanto, recordando cómo el kirchnerismo negaba públicamente cortes de gas que él verificaba en terreno. Criticó la estrategia de Cristina de victimizarse con lawfare y mafias judiciales, desestimándola como desesperación ante pruebas abrumadoras.
Cabot explicó que Oscar Centeno, chofer clave y arrepentido, podría declarar pronto, aunque tiene derecho a mentir o callar por la Constitución. Confirmó pericias caligráficas que validan los cuadernos originales y reconocimientos previos de Centeno en juicios en España. Anticipó que Centeno no se arrepentiría de su arrepentimiento dada la evidencia científica y beneficios recibidos.
El periodista detalló anécdotas como apodos de Cristina en causas judiciales, como La Señora en Vialidad, y uno ofensivo mencionado por su exsecretario Fabián Gutiérrez, asesinado en Calafate. Cabot y el conductor incluyeron a Néstor Kirchner en el podio de mentirosos, con una anécdota de catering falso en aviones presidenciales para aparentar austeridad. Elogiaron la valentía de Cabot ante persecuciones por su investigación.
La charla derivó en metáforas como la canción de Valeria Lynch sobre infidelidad comparada con mentiras políticas, y coincidieron en que la mentira es herramienta de impunidad kirchnerista. Cabot se despidió tras horas de análisis denso sobre el juicio.