Cuba vivió un nuevo apagón total que dejó a casi nueve millones de personas sin electricidad, el sexto en apenas un año y medio, profundizando la crisis energética del país.
El colapso del sistema eléctrico paralizó todas las actividades, sin teléfonos ni internet, mientras vecinos salieron a las calles a reclamar en plena madrugada.
Se activaron protocolos para restablecer el servicio ante la escasez de combustible, priorizando hospitales y colegios, aunque la mayor parte de la isla sigue afectada.