Cuba padece un sexto apagón generalizado en año y medio, afectando a 10 millones de habitantes por falta de petróleo debido a sanciones de Donald Trump, usinas rusas obsoletas de más de 50 años y cortes de envíos de México, Rusia y Venezuela.
Trump dijo que sería "un gran honor tomar Cuba", aclarando que quiere "liberar" la isla, mientras se intensifican negociaciones con el gobierno de Díaz-Canel, que días atrás las reconoció. Trump redujo sanciones para evitar crisis humanitaria, pero el sistema eléctrico colapsó nuevamente, generando falta de alimentos.
Funcionarios cubanos abren puertas a inversiones de cubanos exiliados, aunque con condicionamientos. Trump afirma que no se necesitará fuerza y todo se resolverá por negociación, viendo a Cuba como objetivo tras Venezuela e Irán, con posible convenio en horas.