Los panelistas expresaron indignación total por la salida de Cristina Fernández de Kirchner de su casa en Constitución, donde saludó a militantes durante minuto y medio como una reina, en lugar de subir rápido al auto para su traslado al tribunal por la causa Cuadernos.
Criticaron que manejó los tiempos ella misma, paralizó la zona con olor a choris y orina, y su custodia de La Cámpora no intervino, exponiéndola a riesgos como un posible atentado similar al de 2022, mientras policías en motos abrían camino pateando autos de laburantes comunes.
En la indagatoria, Cristina mostró fastidio ante preguntas básicas como nombre, edad y antecedentes penales, respondiendo con soberbia que eran de público conocimiento y que estaba detenida por lawfare, negando culpabilidad en los 500 hechos de corrupción pese a pruebas como testimonios y cuadernos.
Los conductores destacaron su acting de líder fuerte no presa, comparándola con Lula Libre para condicionar jueces, pero advirtieron que muestra impunidad kirchnerista, poca movilización más allá de 200-500 militantes de Máximo Kirchner, y falta de defensa jurídica real, solo relato victimista contra el "régimen de Milei".
Reprocharon su cartera cara y actitud de vicepresidenta en funciones, preguntando si probó no robar, mientras Mengolini la defiende como presa política regia.