Cristina Fernández de Kirchner inició su declaración indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 7 en los tribunales de Comodoro Py, en la causa Cuadernos de las coimas, donde enfrenta cargos por asociación ilícita. Llegó escoltada desde prisión domiciliaria en un vehículo blindado, ingresó por el subsuelo sin esposas, se sentó junto a sus abogados Carlos Beraldi y evitó mirar a Julio De Vido, también imputado.
En la sala AMIA, repleta con más de 100 personas entre acusados, fiscales y abogados en modalidad híbrida, el tribunal la invitó al banquillo tras formalidades. Respondió el interrogatorio de identificación confirmando ser viuda de 73 años, nacida en La Plata, con domicilio en San José 1111 y sin antecedentes salvo la condena por Vialidad, que calificó de injusta.
En su exposición, denunció la causa Vialidad como persecución política con jueces parciales vinculados a Mauricio Macri, pero elevó a Cuadernos como "estadio superior" de prácticas mafiosas por parte del juez Claudio Bonadio y fiscal Carlos Stornelli. Acusó forum shopping, extorsiones a empresarios con detenciones, interferencias políticas y manipulación de arrepentidos, respaldado por sentencia reciente en caso D'Alessio.
Detalló casos como el de los hermanos Barreiro, donde Pablo, exsecretario suyo, fue amenazado con prisión inminente a cambio de 500 mil dólares para evitar detención de su padre, involucrando a Stornelli y Bonadio. Mencionó diálogos grabados y falsedades en actas, afirmando que se probará durante el juicio. Indicó que decidirá al final si acepta preguntas y podría retirarse tras declarar.