Cristina Fernández de Kirchner declaró en los tribunales de Comodoro Py acompañada de militancia, donde denunció una causa de persecución política y se dijo injustamente detenida en la causa Vialidad.
Criticó duramente al juez Bonadio y al fiscal Estornelli por prácticas mafiosas, vinculó el caso con los cuadernos y afirmó que la sentencia ya está escrita. No respondió sobre corrupción en su gobierno ni saludó a De Vido presente.
Panelistas analizaron su discurso político como idéntico a actos de campaña, destacando su incomodidad ante formalidades judiciales y su actitud de liderazgo al saludar militantes desde el auto como si no estuviera condenada.
Se debatió su posible cambio de prisión domiciliaria desde San José 1111, pero analistas ven riesgo de perder base militante si se muda fuera de CABA.