Cristina Fernández de Kirchner continúa su indagatoria presencial ante el Tribunal Oral Federal 7 en Comodoro Py por la causa Cuadernos de las coimas, con 86 imputados entre 22 exfuncionarios y 64 empresarios, algunos como arrepentidos. Llegó puntual a las 8:57 desde su arresto domiciliario en San José 11-11, escoltada, ingresando por puerta alternativa para evitar imágenes, acompañada por militantes y diputados de Unión por la Patria como Germán Martínez y Oscar Parrilli, quien ratificó que la sentencia ya está escrita.
Julio De Vido, exministro, también presencial en banquillo de acusados recibiendo asistencia de seguridad, en sala Auditorium recondicionada para juicios complejos con capacidad para 200 personas. La expresidenta, en condición de arrestada por Vialidad, repite estrategia de 2019 al politizar: acusa a jueces Bonadio y fiscal Stornelli de prácticas mafiosas, foro shopping, detenciones para extorsionar empresarios y declarar contra ella.
"Sin pruebas, no hay un solo testigo que haya declarado contra mí", afirma Cristina, elevando a "estadio superior" con caso D'Alessio, asociación ilícita de inteligencia, periodistas y judiciales con aval de Stornelli y Bonadio. Detalla extorsiones como a hermanos Barreiro por 500.000 dólares para liberar padre detenido, diálogos probados documentalmente, y manejo delictivo de arrepentidos.
Declaración en vivo muestra panel Zoom para virtuales como Roberto Barata, Nelson Lazarte, Rafael Llorens, José María Blasagasti y Rudy Ulloa. Militancia espera retorno en San José con operativo seguridad; cobertura destaca críticas previas de Cristina a gobierno de Javier Milei por causa Pesos Libres.