En Santiago del Estero, un colectivero llevó a su perro a trabajar en el colectivo, colocándolo en un tachito con agua y atado para pasearlo. La imagen tierna muestra al animal cómodo durante el trayecto.
El panel destaca lo lindo del gesto, cuestionando si el perro se estresa, pero concluye que es un cachorro que quizás no quería dejar solo.