Claudio María Domínguez cita a Eckhart Tolle sobre la rendición como ceder al flujo de la vida en lugar de resistirse, rindiendo ego, mente y personalidad a la gracia divina para ser instrumento de luz, amor y bien.
Critica la resistencia al pasado o 'I will survive' empoderado falso, urgiendo entregarse al instante presente donde se es libre y perfecto, ofreciéndose como servidor de la verdad.
Desafía a reflexionar si embellecen vidas propias y ajenas al partir, promoviendo despertar en un plano efímero.