La casa de Gran Hermano sigue en guerra total después de la salida de Nick, con Sol festejando abiertamente su eliminación lo que desata acusaciones de hipocresía y enfrentamientos entre grupos. El panel debate si el llanto de Andrea del Boca es genuino o un recurso actoral, mientras Nazareno llora desconsolado por la partida de su amigo y la casa se divide entre el grupo de Eduardo, Emanuel, Ciencia y otros contra el resto.
Panelistas como Mariana defienden a Andrea como protagonista que genera todo el drama, pero otros dudan de su victimización constante y destacan el rol de Sol como la "malvada" que creció en el juego. Eduardo y su grupo de cuatro se salvan de nominaciones gracias al voto popular, rompiendo pactos previos con Brian y Frankie, y se preparan para la prueba del líder con toda la casa en contra.
Nick tuvo pocos momentos fuertes, como choques con Cintia, y su salida moviliza emociones extremas por el encierro, comparado con un viaje de egresados. Sol defiende su festejo como parte del juego, abrazando a Nick al despedirlo pero gritando "vamos" cuando sale, lo que enfurece a los demás.
La casa continúa con tensiones por compras, espontáneas de Cintia y alianzas rotas, prometiendo más nominaciones y pruebas que definan el futuro del grupo minoritario.