En Gran Hermano, Carmiña Amavinga protagonizó un acto de racismo al referirse a una participante negra como "la negra parece que recién la compraron y quieren hacer el show, acaba de bajarse del barco", llamándola también "maridita" y "monito del marco".
El panel muestra los videos de los incidentes y debate por qué la producción no lo trató dentro de la casa como mensaje contra la discriminación, a diferencia de casos previos de antisemitismo. Carmiña salió a medios reafirmando su posición como chiste y atacando a panelistas.
Anamá Ferreira en otro programa le contrastó los perjuicios reales que causan sus palabras a personas concretas. El panel ve riesgo de que Carmiña se convierta en nueva panelista mediática.