Cristina Kirchner fue reelecta en 2011 con 54% pese a escándalos conocidos como valija Antonini Wilson, Skanska, mafia medicamentos y obras Santa Cruz con Lázaro Báez.
Carlos Pani argumenta que la sociedad no sancionó la corrupción entonces, similar a Menem en 1995 pese a sus casos, premiando estabilización económica.
Se pregunta si actuales escándalos de Milei como Capandis o viajes Adorni afectarán urnas o si hay pacto: buenas prestaciones a cambio de ignorar corrupción, ligado a recesión y desempleo.