Un partido de fútbol en un complejo de Rafael Castillo se suspendió por balacera: un Renault Megane siguió a un delivery para robarlo, pero vecinos que esperaban el pedido dispararon al aire y pusieron en fuga a los delincuentes.
Los jugadores corrieron despavoridos al oír los tiros cerca de la cancha en Spilimbergo y pasaje Colegiales; el delivery perdió su celular pero escapó gracias a la intervención armada de los vecinos.
Un testigo contó que cinco o seis jóvenes "arrancaron fierro" contra los asaltantes, que retrocedieron en marcha atrás. No hubo heridos pese a la zona populosa y la hora (22 hs).
Periodistas criticaron la ausencia estatal: vecinos se arman solos, pero los disparos al aire generan riesgo de balas perdidas letales en áreas con niños y gente.