Un vecino en zona norte rompió o sacó el espejo de un auto estacionado en la vereda de madrugada, cerca de las 4 o 5 de la mañana, porque lo consideró una infracción.
Los dueños dejan los vehículos en veredas por seguridad para evitar choques nocturnos sin nota, práctica común en conurbano aunque no permitida, con acuerdos tácitos para peatones. El incidente fue grabado y muestra acción intencional del vecino enojado.
Los conductores califican la actitud como despreciable e injustificada, sin diálogo previo conocido, aunque hay lugares con entendimientos implícitos si se deja paso para niños.