La Finalísima entre campeones de UEFA y Conmebol se suspendió sin acuerdo tras reunión de varias horas el viernes, originalmente pactada para Catar el 27 de marzo pero cambiada por cierre de fronteras.
España propuso jugar en Madrid o Bernabéu sin consultar AFA, violando neutralidad contractual; Argentina sugirió Italia, Inglaterra o Portugal y pidió evitar ventaja local.
Medios españoles acusaron a Argentina de no querer jugar pese a alternativas; AFA denuncia falta de comunicación y busca fecha neutral en ventana FIFA.
FIFA insiste en disputar el trofeo oficial pese a tensiones, ideal para calentar Mundial con España N°1 ranking y Argentina campeona.