Un robot inteligente humanoide actúa como oficial de tránsito en China, con anteojos y uniforme, fijado a plataforma móvil. Coopera con policías humanos para dirigir tráfico, educar normas, coordinar intersecciones, asesorar conductas y recopilar infracciones.
Conectado a semáforos, resiste lluvia y monitorea con funciones como sacar fotos. Panel bromea sobre coimas y batería.