Un buque petrolero de bandera pakistaní se convirtió en el primero no iraní en atravesar el Estrecho de Hormuz hacia India, con sistemas de navegación encendidos, señalando que Irán no lo cerró completamente y permite paso a barcos no beligerantes.
La maniobra generó optimismo en mercados petroleros, sugiriendo negociaciones para pasos seguros selectivos. Irán afirmó no impedir navegación de países neutrales como Pakistán.
Esto ocurre en contexto de tensiones con EE.UU., mientras se evalúa liberación de reservas por la Agencia Internacional de Energía.