Periodista relata entrevista exclusiva con jefe de plaza de Los Zetas en Cuernavaca, México, en 2012: contactado vía uniformado corrupto, llegó con caravana armada a hotel de ruta, revisó equipo y amenazó con matar si había problemas.
El narco, de 27 años e iniciado a los 20, explicó que controla venta de marihuana, coca y cristal por plazas territoriales, defendiendo su zona con muerte directa contra rivales que intenten coparla, sin perdón ni policía.
El reportaje ilustra la violencia extrema de carteles mexicanos, con estructuras empresariales y militares infiltradas en Estado, policía y justicia, contrastando con crimen organizado argentino menos sofisticado.