Natalia Esperanza revela en A la Tarde que ya no busca un vínculo afectivo con su padre presunto Mario Kempes debido a puertas cerradas, humillaciones y maltrato recibido durante años de lucha por su identidad.
La joven insiste que prioriza su derecho a la identidad sobre lo económico, aunque le corresponde herencia, y destaca que Kempes debe asumir responsabilidad por su concepción con la madre de Natalia. El abogado estima resolución judicial en 20 a 30 días.
Panelistas critican la cobardía de Kempes fuera de la cancha, comparándolo con su valentía en el Mundial 78, y lamentan falta de códigos en el fútbol por el affair con mujer de compañero. Familia de Kempes rechazó contacto con Natalia.
Natalia promete volver al programa con la sentencia, emocionada por la etapa final de cuatro años de batalla iniciada en este ciclo.