Marcelo Araujo decidió retirarse definitivamente de los medios en 2014 tras un fuerte enojo porque no lo incluyeron en la transmisión del superclásico entre River Plate y Boca Juniors.
El relator icónico, conocido por su dupla histórica con Macaya Márquez y su paso por Fútbol para Todos, tuvo conflictos con la producción por su estilo exigente y descontracturado que rompió moldes en los años 70 y 80. Panelistas recordaron su rigor extremo, anécdotas de maltrato laboral y cómo su relato revolucionario incluía puteadas y apodos como Gardelito para Mederoa.
Araujo mantuvo un perfil bajo en su vida privada, reservado sobre su familia, y su último trabajo masivo fue en Fútbol para Todos antes de alejarse por obsolescencia ante nuevos relatores. El panel lo despidió como leyenda del periodismo deportivo, enviando abrazos a su familia, y no habrá velatorio ya que será cremado en La Chacarita.