Luisita Albinoni renunció a su rol de mamá en una obra de teatro tras problemas con vestuario, como batones mal arreglados y traídos de casa, sin firmar contrato por falta de representante.
Marcelo de Bellis la llamó insistentemente para que lo haga, pero ella se sintió desatendida; arregló todo Dario pero surgió lío con cartel y comunicados.
La actriz dolida y desilusionada se retiró dos días antes del estreno en Colonia, priorizando familia; panel elogió su lucimiento dramático perdido.